Nelson Bonilla
Estudiante de la ESEN

14 de febrero del 2021

No niego el peligro que siempre ha existido de que los magistrados electos en el seno de la Asamblea Legislativa sean seleccionados a cambio de favores políticos o, incluso peor, que estos sean elegidos sin las capacidades para ostentar dichos cargos. Ante este peligro, existe una verdadera solución: la contraloría ciudadana.

Este año corresponde la elección de cinco magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ). Entre ellos se encuentran los que sustituirán al magistrado presidente de la CSJ y Sala de lo Constitucional, a dos magistrados de la Sala de lo Penal, a un magistrado de la Sala de lo Civil y a un magistrado de la Sala de lo Contencioso Administrativo.

El 21 de febrero se realizarán las elecciones desarrolladas por la Federación de Asociaciones de Abogados de El Salvador (FEDAES) para elegir a 15 aspirantes, mientras que otros 15 serán elegidos por el Consejo Nacional de la Judicatura (CNJ), y al final el mismo CNJ enviará el listado de los 30 aspirantes para que la nueva Asamblea Legislativa elegida el 28 de febrero decida quienes serán los nuevos magistrados que se integrarán a las CSJ.

El Órgano Judicial, especialmente la Sala de lo Constitucional, en los últimos años ha sido muy fuertemente criticada debido a sus resoluciones, acusándolo muchas veces de servir a los partidos políticos. Sin embargo, estas personas que reprueban el actuar de la Sala muchas veces no se han tomado el tiempo de leer las sentencias o seguir los procesos que están en tela de juicio. Esta situación se evidencia al apreciar que los comentarios y las críticas emitidas no van dirigidas al texto, sino a lo que medios tendenciosos y funcionarios mendaces repiten una y otra vez. Además, se ha escuchado una solución muy práctica y peligrosa: que los magistrados de la CSJ deberían elegirse por votación popular.

En ningún sentido esto es una solución. Los salvadoreños necesitamos jueces técnicos, imparciales y probos, no jueces “populares”. A contrario sensu, no necesitamos jueces que carezcan de los conocimientos técnicos para ser parte de la judicatura, que se deban a la opinión popular o, en el peor de los casos, que no tengan las credenciales morales y técnicas para ser magistrados y aún así se encuentren juzgando dentro de la CSJ. Con ello no niego el peligro que siempre ha existido de que los magistrados electos en el seno de la Asamblea Legislativa sean seleccionados a cambio de favores políticos o, incluso peor, que estos sean elegidos sin las capacidades para ostentar dichos cargos.

Ante este peligro, existe una verdadera solución: la contraloría ciudadana. Esto puede realizarse a través de distintas formas, pero la principal es a través de la observación de los procesos de elección de magistrados. Si toda la población salvadoreña estuviera atenta y les tomará importancia a las elecciones de la FEDAES el 21 de febrero, a las entrevistas realizadas por el CNJ y a las sesiones de la Asamblea Legislativa, donde los diputados elegirán a los próximos magistrados, los procesos serían más transparentes, se evitarían los fraudes en cualquier sentido y protegeríamos la imparcialidad de nuestros futuros magistrados de CSJ.

El problema es que existe un desinterés en un gran sector de la población ante estos procesos. Incluso entre los abogados que son los llamados a votar en las elecciones realizadas por la FEDAES, que rondan los 31,876 letrados, se nota dicha indiferencia, donde solo entre un 20 % y un 25 % de ellos ejerce dicho derecho constitucional. La justicia es para todos, sin embargo, luchar por que ésta se cumpla es trabajo de cada uno de los salvadoreños; no podemos ser ajenos a dichos procesos.

A pesar de todo el desinterés o el escaso conocimiento que existe por parte de la población, existe un movimiento que busca observar e incidir en el proceso de elección de Magistrados: Ciudadanos por Una Corte Independiente 2021 (CCI). Se trata de un grupo de personas, de distintos sectores de la sociedad, jóvenes universitarios y profesionales de distintas carreras o ramas de estudio, que están comprometidas en hacer todo lo posible para obtener magistrados imparciales, independientes y capaces de ejercer dicho cargo.

Actualmente dicho movimiento es el único autorizado por la FEDAES para observar sus elecciones el 21 de febrero.

Ellos también comparten información importante en su página web oficial y redes sociales, que es de utilidad para conocer todo lo relacionado a las elecciones de magistrados. Al observar la cruzada del movimiento del CCI, yo sueño con que algún día cada uno de los salvadoreños le tome la respectiva importancia a dichas elecciones. Hoy por hoy, invito a todos a informarse a través del CCI o por sus propios medios, ya que nos estamos jugando la justicia de El Salvador.

Nelson Bonilla

Estudiante de cuarto año de Ciencias Jurídicas, miembro del Club de Opinión Política Estudiantil (COPE)